Programas, films y medios digitales

Medios digitales

En periodistadigital.com se encuentran los blogs de Juan Antonio García Amado, catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad de León, y de Ramón Tamames.


garciamado.blogspot.com


ramontamames.blogspot.com


Aquí se hallan artículos y opiniones independientes sobre problemas políticos y sociales de Esaña.

 

OPUS LIBROS

Página de los ex miembros del Opus Dei en España. Atractiva y tranquila.
www.opuslibros.com

 

www.zenit.org es la página en que salen los discursos y actividades del papa Benedicto XVI.

 

* Para noticias y artículos sobre la Iglesia Católica en España, está el apartado que le dedica www.libertaddigital.com que edita y dirige Federico Jiménez Losantos.

 

* El episcopado español tiene una página con informaciones de diócesis y parroquias, adecuada para obtener teléfonos en casos concretos. Se llama www.conferenciaepiscopal.es y tiene los siguientes apartados:


Calendario litúrgico, Diócesis, Cine. Pantalla 90 y Documentos

 

www.veritas.com
AGENCIA CATÓLICA DE NOTICIAS DE ESPAÑA


* Los PP. Dominicos tienen un portal titulado www.dominicos.org


* federjes@netcom.es
CONFEDERACIÓN EUROPEA DE LOS ANTIGUOS ALUMNOS DE LOS PADRES JESUITAS

 

QUENTIN TARANTINO: NEGRO SOBRE BLANCO

El americano Quentin Tarantino goza de gran fama como cineasta independiente. Nacido (1963) en Knoxville (Tenesse), escribe guiones y realiza su primera película en 1992.


Su filmografía:
+ Resrevoir Dogs, 1992 (Perros encerrados)
+ Pulp Fiction, 1994. Óscar al mejor guión. Palma de Oro en Cannes.
+ Jackie Brown, 1997
+ Kill Bill, 1ª parte, 2003 (Matar a Bill)
+ Kill Bill, 2ª parte, 2004 (Matar a Bill)
+ Death Proof, 2007 (Prueba mortal)

 

Pulp Fiction resulta intraducible como título. Se refiere a una ficción a la manera de las publicaciones en hojas de pulpa de papel de baja calidad, encuadernadas con portada a color y sin guillotinar. De unas cien páginas, costaban entre 10 y 25 centavos de dólar. Florecieron en América durante la primera mitad del siglo XX y fue la segunda gran experiencia de lectura popular tras los folletones del Romanticismo. Las pulp desaparecieron en la 2ª Guerra Mundial, por la subida del precio del papel y la competencia de la naciente televisión.

 

En estas publicaciones pulp (ver lugares en la red que ofrecen íntegras varias de ellas) escribió mucha gente, cobrando a un centavo por palabra. Si los folletones románticos publicaron a Dumas y Dickens, en los pulp escribieron Asimov, Lovecraft y Bradbury (ciencia ficción), Burroughs (creador de Tarzán), y creadores de novela negra como Stanley Gardner, Chandler y Dashiell Hammett.

 

Con tal introducción y en referencia al título de una obra emblemática de Tarantino queremos indicar que sus películas rememoran intencionadamente las publicaciones pulp. Por tanto se han de ver de esa manera, como si fueran cómics en movimiento, un pulp no literario sino cinematográfico. Como tales ofrecen ficción para escapar de la realidad a base de mucha acción, exotismo y fantasía.

 

Quentin Tarantino se ha convertido en leyenda por una serie de detalles. Aparece en sus películas en pequeños papeles; exhibe de modo fetichista los pies de las mujeres; sus personajes fuman cigarrillos Red Apple, beben whisky White Label y comen hamburguesas hawaianas inventadas por el propio Tarantino. En sus películas siempre salen serpientes, hay planos desde el interior del maletero con muerto o de la caja con enterrada viva. A veces los maletines que se suponen llenos de joyas o dinero nunca son abiertos, y si lo son, allí se produce el desenlace mortal.


Divide las obras en capítulos y la narración va y viene de forma un tanto caótica. Las referencias a hechos ya narrados nunca son iguales y a menudo la nueva información mueve el desarrollo de la trama.


Las conversaciones entre sus personajes son igualmente famosas. Sirven de relax y contrapunto a la acción trepidante y están rodadas frente a frente o en contraplano clásico, con toda la tranquilidad del mundo. Las referencias a la Biblia, a los proverbios chinos, la ironía y acidez de los parlamentos, resultan brillantes y conmovedores, hacen pensar.


Una película de Tarantino suele ser un regalo para la vista. Por ejemplo la segunda parte de Kill Bill. Son obras maestras del arte pop, con una composición muy cuidada de cada encuadre y un color verdaderamente suntuoso. Para descansar los ojos, emplea el blanco y negro para recuerdos y vueltas atrás (flash back), igualmente brillantes.

 

Otra característica de Quentin Tarantino es el gran cuidado de las bandas sonoras. En Kill Bill suenan compases a la manera de Morricone, la famosa Respuesta escrita en el viento de Bob Dylan para acompañar los ensueños juveniles de Carradine, el Dies Irae cuando la protagonista es enterrada viva, un mariachi en la capilla de El Paso durante el ensayo de la boda, y Malagueña salerosa al final. Por citar algunas muy conocidas.

Tarantino retrata los sentimientos y valores de nuestra sociedad de modo tan nítido y violento como el contraste de negro sobre blanco. La violencia es extrema y puede molestar. Se ejecuta con armas de fuego, puñales, katanas japonesas, artes marciales, objetos y vehículos de todo tipo. Puede haber víctimas ejecutadas con las propias manos de los protagonistas, especialmente en caso de venganzas íntimas, que son las que afectan a la propia vida y sentimientos. Pero también se exalta la ternura de manera igualmente extremada, como al final de Kill Bill, en el encuentro entre la asesina y su hija pequeña.

 

La fantasía exótica se apoya en el prestigio de viejas culturas ajenas a la nuestra, como las orientales y africanas. Se exaltan el kun-fu y el vudú. Así cultiva y satisface la fascinación por el juego y los escenarios de la imaginación, algunos tan bien representados como la realidad misma de un país extraño, que es uno de los motores del turismo internacional de las actuales sociedades ricas del planeta.

 

Las mujeres son protagonistas absolutas. Dirigen bandas de sicarios varones. Luchan, golpean, beben, fuman y conducen coches a muerte, igual que los hombres. Hablan entre ellas con gran desenvoltura de relaciones sexuales con los hombres, y de manera muy peyorativa, como el grupo de amigas en la taberna de Death Proof. Son las más listas y pueden engañar a los asesinos y a la propia policía creando planes muy refinados, como la protagonista (Pam Grier) de Jackie Brown. Pero apenas hay escenas de sexo. (Tarantino debió quedar harto cuando trabajó de joven como acomodador de un cine porno).

 

A menudo los sicarios crueles son castigados por otros aún más crueles, como si pensaran que se lo han merecido. El gángster ya viejo (Robert de Niro en Jackie Brown) recibe los favores de la chica-criada de manera del todo mecánica e indiferente, y al final paga su torpeza profesional con la muerte a manos de su socio. Hay en todo esto una justicia instintiva y salvaje. La verdad resulta relativizada, depende del punto de vista de cada uno, como plasma Tarantino en las versiones y visiones distintas de un mismo hecho, como el intercambio final de dinero en el vestuario de Jackie Brown.

 

Por todo ello, por su arte cinematográfico, sus trucos y el contenido latente de interpretación social, Quentin Tarantino sirve hoy de manantial inspirador de escenas en toda suerte de películas de crímenes y ficciones como se realizan, y sus referencias aparecen hasta en The Simpsons.


JOSÉ A. SAMANIEGO

 

EYES WIDE SHUT (1999)

Director: Stanley Kubrick (nacido en 1928)
Actores: Tom Cruise, Nikole Kidman, Sydney Pollack

 

“Eyes Wide Shut” sería en traducción literal “ojos ampliamente cerrados”, pero también y familiarmente significa “no enterarse de nada”, “andar por la vida completamente tonto” o frases parecidas. Está tomada de la novela de Arthur Schnitzler, un amigo vienés de Sigmund Freud. El componente psicoanalítico es muy importante. El espectador debe saber que Stanley Kubrick es guionista o co-guionista en todas sus películas, por lo que la trabazón del guión no resulta casual, antes perfectamente intencionada. También es conveniente tener en cuenta que controla mucho la fotografía, luciéndose en escenas con planos generales. La música juega un gran papel, sea cuando suena el piano o el Réquiem de Mozart. Estamos ante una obra genial y de gran calado.

 

Mucha gente dice que esta película tiene dos partes, separadas por la escena ritual en el palacio. La primera parte sería la realidad y la segunda el sueño. Yo creo que la clave de la película y su mensaje está en la relación entre esas partes. El autor, ya anciano, medita acerca del valor y la función del sexo en nuestra sociedad. El sexo es cosa de jóvenes, especialmente si se refiere a las mujeres. El peligro del matrimonio es la rutina, la monotonía y el aburrimiento. Los protagonistas tienen una niña, a la que la madre se dedica. La niña no parece tener un papel importante en la relación entre sus padres. La madre es ama de casa a todo lujo. El padre goza de fama y es acosado por sus propias clientes. (¿Cuál es la realidad de un cuerpo desnudo de mujer para un ginecólogo?)

 

Entre la fiesta del arranque de la película y el ritual orgiástico del castillo hay un paralelismo significativo. En ambos casos suceden las mismas cosas (alcohol, ligues, sexo, drogas y alguna muerte) y se montan secuencias similares, que terminan en una toma de conciencia acerca de las chicas muertas, en las preguntas o respuestas del médico Tom Cruise, al inicio como explicador o consolador y al final como responsable implicado. Tampoco hay gran diferencia entre la orgía soñada y contada por Nikole Kidman y la vivida por el protagonista en el palacio. Parece que una es proyección de la otra, o una la interiorización de la otra. La relación freudiana entre sueño y realidad se plasma con hondura. Las escenas sexuales en la tienda de los disfraces (que se llama “arco iris”) o en casa de las prostitutas de la calle, indican que alrededor del sexo hay un mercado cuyos precios responden a niveles de sofisticación del producto. Igual que la gama de automóviles. Como es la casa, así es la calidad del sexo ofrecido. En el piso de las prostitutas no caben dos en la cocina. El envoltorio ritual de la fiesta en el palacio equivale a una alta dosis de sofisticación. Pero en todo caso, las relaciones sexuales a cara descubierta son tan anónimas (lo primero el dinero) como la orgía con antifaz.

 

Para resolver su matrimonio, los protagonistas –que hablan y se sinceran- deciden que van a “follar”. O sea, a poner algo de fantasía y juego en sus relaciones.


Algunas películas de Stanley Kubrick:

1957. “La patrulla infernal”. (Paths of Glory). Sobre el libro de Humphrey Cobb
1960. “Espartaco”. Sobre libro de Howard Fast. Guión con Dalton Trumbo.
1962. “Lolita” Guión del escritor Vladimir Nabokov.
1964. “¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú” (Dr. Strangelove)
1968. “2001 Una odisea del espacio”. Guión con _Arthur C. Clarke.
1971. “La naranja mecánica”. Guión de Kubrick sobre la novela de Anthony Burgués
1975. “Barry Lyndon”.
1987. “La chaqueta metálica” (Full metal jacket)
1997. EYES WIDE SHUT.

 

JOSÉ A. SAMANIEGO

 

Las invasiones bárbaras. Director: Denys Arcand


Drama. Un chico con cariño y mucho dinero, pone a su padre (profesor universitario brillante y lenguaraz, enfermo de cáncer) en condiciones de morir rodeado de sus amigos y sin dolor. El análisis de la sociedad (funcionamiento de educación, hospitales, sindicatos, policía) es muy duro. La acción sucede en la Canadá francófona. El enfermo muere por sobredosis de heroína administrada mediante el gotero, en medio de una cariñosa ceremonia. El asunto de la eutanasia está servido. José A. Samaniego

 

“El escándalo de Larry Flint” Título original: “The people vs. Larry Flynt”. USA y Canadá.
Milos Forman. 1996. Productor: Oliver Stone.

Milos Forman nació en Cáslav, Bohemia Central, República Checa. Hijo de padre judío y madre protestante. A los diez años quedó huérfano, al morir sus padres en Auschwitz. Familiares se ocuparon de su educación. Estudia cine en Praga. Marcha a USA en 1968, cuando la invasión de los tanques soviéticos segó la Primavera de Praga.

 

Películas en América:
+ 1973. “Visions of Eight”
+ 1975. “Alguien voló sobre el nido del cuco”. Con Jack Nicholson. Óscar al mejor director.
+ 1979. “Hair”
+ 1981. “Ragtime”
+ 1984. “Amadeus”. Óscar al mejor director.
+ 1989. “Valmont”
+ 1996. “The people vs. Larry Flynt”.
+ 1999. “Man on the moon”.

 

Durante algunos años se dedica a la política en su país, como colaborador del presidente Václav Havel. Habían sido compañeros de estudios.

 

“El escándalo de Larry Flint” narra la historia de Larry Flint, editor de la revista pornográfica “Hustler” . El cartel de la película fue prohibido en varios países, al presentar al actor como un crucificado sobre el triángulo blanco de un tanga femenino. El paño de pureza es la bandera USA. Años 70: América entre el desenfreno sexual y los grupos radicales religiosos. Larry (Woody Harrelson) es un hortera paleto de Kentucky que regenta locales de streap-tease. Concibe y triunfa con “Hustler”, a base de escenas muy provocativas, que causan escándalos y juicios continuos. Se casa con la streap-tease Althea Leasure (Courtney Love). Larry se pasa la vida en cárceles y juicios. Se convierte a un grupo religioso que dirige Ruth Carter Stapleton, hermana del presidente Jimmy Carter. Queda paralítico en un atentado. Su esposa no puede soportarlo. Se droga y se suicida. Larry pelea en juicios con el predicador Jerry Falwell, a quien gana en el Tribunal Supremo. El argumento es siempre la libertad de expresión, según se contiene en la Primera Enmienda de la constitución americana.

 

La vena anti sistema de Oliver Stone se ve muy clara. El enfrentamiento con los jueces, que va jalonando la película, resulta escandaloso y espectacular. Los enemigos de Larry son presentados como hipócritas que roban, practican sexo inaceptable y engañan a la gente. Políticos, predicadores y directores de banco. Siempre será mejor el porno que la guerra, escenificada con imágenes de los campos de concentración nazis.

 

Larry Flint dice: “Si la Primera Enmienda protege a una escoria como yo, entonces os protegerá también a todos vosotros”.
El problema es si necesitamos la pornografía para defender la libertad de expresión. Si hemos de pagar el precio tan colosal vulgaridad para ser una sociedad libre. Si hemos de admitir el porno como perfecto y casi único antídoto contra el puritanismo. Y también otra cosa: ¿hasta dónde llega la libertad de expresión? ¿Se debe permitir la pederastia, la apología del terrorismo, la difusión de las ideas de los cabezas rapadas?...

 

Estos planteamientos pueden verse desarrollados en la mejor crítica que aparece en la red sobre esta película: consultar en www.aceprensa.com


JAS. Sept. 2006

 

“The Magdalene sisters” Peter Mullan. 119 minutos Año 2002. Reino Unido e Irlanda.


Distribución España: Alta Films.
León de Oro en Festival de Venecia
Estreno España: 7. Marzo. 2003

 

La película narra, al modo costumbrista inglés y con un excelente trabajo de las protagonistas, tanto las actrices maduras que interpretan a las monjas, como las jóvenes que actúan como “reclusas”, los castigos, maltratos y humillaciones a que se veían sometidas en Irlanda las muchachas que habían sido violadas o estaban embarazadas por relaciones extramatrimoniales. Las monjas, llamadas “hermanas de santa Magdalena”, regentaban lavanderías en las que llegaron a trabajar a lo largo del tiempo hasta un total de 30.000 mujeres. La película se plantea en los años 60, como se ve por la introducción de las lavadoras, y la última lavandería de este tipo se cerró en 1996.


Esta película tiene escenas muy duras y otras cómicas igualmente terribles para una sensibilidad católica y religiosa. Nos parece inconcebible que se pueda llegar a tales extremos en nombre de Dios y de la religión. La consideración negativa del cuerpo femenino, la relación entre sexo y pecado, placer y pecado, llega a provocar en las monjas y en las internas una corrupción moral ciertamente detestable.


¿Con qué animo abordar este tipo de películas de “denuncia”, tan contrarias a la religión y a la Iglesia Católica en concreto?
* En primer lugar, esta película se ha de someter a crítica, como cualquier otra. Lo mejor de ella es el costumbrismo, la recreación de un ambiente social concreto, y el trabajo de las actrices. Lo peor la falta de ritmo, esa sensación acumulativa, donde lo mismo entran cinco episodios que siete. Y también la exageración de las situaciones. Pues una denuncia si exagera cae en el ridículo y se desacredita. Lo que sucede en algunos momentos de este film.


* En segundo lugar, hay que situar las costumbres en su tiempo. Es toda la sociedad la que mantiene determinadas posiciones morales, que convienen a su organización social y a su estructura económica. En esta película se ve cómo las estas chicas “pecadoras” son reprobadas e insultadas, cómo las familias pagan por deshacerse de ellas para toda la vida.


* En tercer lugar y de manera abierta, también es necesario aceptar el fondo de la denuncia. La Iglesia Católica estaba comprometida con estas situaciones y mantenía en esta sociedad de la segunda mitad del siglo XX unas posiciones puramente medievales. Cuando la religión no es liberadora ni alegre, cuando se convierte en un veneno para el espíritu, tenemos que desconfiar. Y en relación con el sexo, mucho hay que revisar sobre las circunstancias históricas en que la Iglesia Católica se metió en una pendiente de creciente puritanismo.


* En cuarto y último lugar, hay que tener en cuenta lo muy radicales y drásticos y puritanos y conservadores que son bastantes católicos irlandeses, resultado de siglos de luchas religiosas a muerte.


JOSÉ A. SAMANIEGO

 

“Mistic River”. Director: Clint Eatswood.


Thriller. Sobre las escenas de violencia, que están simplemente sugeridas, se impone el tejido de relaciones interpersonales y el análisis de los motivos que guían la conducta de cada persona. El espectador es llevado a pensar y sentir que la configuración del destino personal pende de la propia libertad, pero igualmente de las ataduras que nos vamos echando encima día tras día. José A. Samaniego.

 

“Sin piedad” (1992) Clint Eatswood “Unforgiven”. 1992 Director: Clint Eastwood


Actores: Clint Eatswood, Gene Hackman, Morgan Freeman, Richard Harris

 

1992. Oscar a la mejor película y al mejor director. Nominado mejor actor.

Para centrar esta película conviene recordar algunos momentos de la carrera cinematográfica de Clint Eastwood (San Francisco, 1930):


 Saltó a la fama internacional de la mano de Sergio Leone y su “spaghetti western”, con la serie “por un puñado de dólares” (1964), “La muerte tenía un precio” (1965) y “El bueno, el feo y el malo” (1966).


 En los 70 destaca la serie del policía de San Francisco Harry Callahan, que empezó con “Harry, el Sucio” (Don Siegel, 1971) y siguió con “Harry, el Fuerte” (Ted Post, 1973) y “Harry, el Ejecutor” (James Fargo, 1976).


 Ha trabajado con grandes directores como Sergio Leone, Don Siegel (“La jungla humana”-1968-, “Fuga de Alcatraz”-1979-), Joshua Logan (“La leyenda de la ciudad sin nombre” (1969) y John Sturges (“Joe Kidd”, 1972), todos ellos consumados maestros del cine de acción y violencia.


 En los años 70 comienza a dirigir películas desde su propia productora, entre las que destacamos “Los puentes de Madison” (1995), “Medianoche en el jardín del bien y del mal” (1997), “Mystic River” (2003) y “Million Dolar Baby” (2004). Por esta última recibió por segunda vez el oscar y Globo de Oro a la mejor película y al mejor director.


 Casado en 1953 con Maggie Jonson, en 1978 con la actriz Sondra Locke, en 1989 con la también actriz Francis Fisher y en 1996 con la periodista de televisión Dina Ruiz.

 

“Sin perdón” (Unforgiven) es una película compacta, que va al grano de la secuencia lineal de acciones a la manera del western clásico. Tal vez la escena más extraña es el parlamento político de Richard Harris, “el inglés”, en el vagón del ferrocarril. Habla de la majestad de los reyes. Dice que a los asesinos les tiembla el pulso cuando apuntan al Rey o a la Reina. Pero en el transcurso de la película se va justificando este discurso, en el sentido de que matar a un hombre cualquiera impone un gran respeto y marca de por vida al asesino. Todos tiemblan al matar. Resulta igualmente que no sólo la Reina reclama respeto, sino cualquier mujer, incluso las putas.

 

Clint Eatswood hace parodia de sus propios personajes. Nunca se había visto a un asesino acatarrado y con fiebre tras una noche de lluvia al raso. Unos vaqueros duros del oeste añoran su cama y su familia cuando duermen junto a la fogata. Y se cuentan su vida, hablando de las razones que les han llevado a cambiar radicalmente. La recompensa no la establece la justicia, sino unas putas maltratadas. El cazador de recompensas se mueve por la necesidad de dinero para mantener a sus hijos y es un antiguo asesino, redimido por una mujer. Es muy consciente de sus fechorías y ahora se mueve por un afán en parte justiciero. Sus acompañantes, Freeman y el joven “Kid” van a renunciar durante la acción.
Los que deberían ser los buenos, el sheriff Gene Hackman y sus ayudantes, son déspotas y asesinos. Al amparo de la ley, desarman a los visitantes para mejor matarles.

 

La violencia resulta espectacular, con escenas brutales, como las palizas del sheriff, la muerte a latigazos y posterior exposición pública de Morgan Freeman, o la traca final de muertes en el bar. Momento terrible es la muerte de uno de los culpables mientras se encuentra agachado en el clásico WC de cuatro tablas. Definitivo para el chico Kid, aprendiz de asesino, medio ciego, que por fin alcanza la gloria matando de tres tiros a bocajarro a un hombre “que está cagando”.


Los paisanos, la gente corriente, queda como cobarde y a merced de asesinos, autoridades o policías corruptos. Consienten las humillaciones que les impone la pandilla del sheriff y miran a otro lado ante sus fechorías. Al final no se atreven a disparar al protagonista, cuando se marcha tranquilamente del pueblo. Si los asesinos tiemblan al matar, mucho más la gente del común.
Las tesis se verbalizan con toda claridad. Clint Eatswood se va del pueblo gritando que si vuelven a pegar a una puta, volverá para darles una lección.

 

JOSÉ A. SAMANIEGO