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APRENDIENDO A AMAR O LA IMPORTANCIA DE LA SEXUALIDAD EN EL MATRIMONIO

 

 

 

(Esquema de charla para parejas en cursillos prematrimoniales)

Casimiro Bodelón Sánchez, Psicólogo Clínico, Máster en Sexualidad Humana y Sexoanalista

PRESENTACIÓN

En una sencilla charla es imposible tratar a fondo un tema tan denso e importante como es este del <<amor y la sexualidad humana en la pareja>>. Intentaré subrayar las ideas o imágenes que puedan resultar más importantes. Los resúmenes son en el fondo caricaturas de la realidad. Si lo aquí esbozado sirve a alguna pareja o a alguna persona para su reflexión con mayor profundidad sobre el tema en cuestión, me daré por satisfecho.

 

PRECISANDO TÉRMINOS PARA ENTENDERNOS

 

1. El hecho sexual humano: Este hecho, esta realidad es empírica y constatable. Somos seres humanos sexuados (sin excepción); nos vivimos como sexuados (bien o mal, cada uno como puede); nos expresamos como sexuados.


2. Sexo: (no es un órgano) Entendemos por tal el conjunto de realidades que de forma gradual, evolutiva y progresiva configuran a un individuo, a una persona como eminentemente sexuado en masculino o en femenino. Este proceso es la resultante de muchos elementos sexuantes, de muchos agentes de sexuación. Al igual que existe un proceso de socialización o de personalización, también se da el proceso de sexuación. No nacemos personas maduras, terminadas sino que vamos adquiriendo una personalidad determinada, también nos vamos sexuando de una determinada manera, de un determinado modo, con unos determinados matices y peculiaridades (Aquí es donde nos encontramos con AEXTRAÑEZAS@, ARAREZAS@, EXTRAVAGANCIAS, ABERRACIONES, DESVIACIONES... No digo <<buenas o malas>>, porque eso es una valoración!!. Lo que sí les aseguro es que existen muchas más de las que se puedan imaginar. Den gracias, si ustedes están bien formados y completitos, pero que eso les sirva para respetar, sin juzgar, a los que no han tenido tanta suerte) ((!).


3. Sexualidad: o el modo de vivirse cada uno como sexuado. Es un valor humano, una cualidad, un modo, una dimensión humana. Cada uno (vdes. y yo) como persona tiene su personalidad (se ha dimensionado de una determinada forma) y tiene su sexualidad o forma de vivirse como sexuado. Del mismo modo como nos socializamos (progresiva y evolutivamnete), así nos sexualizamos, maduramos nuestra sexualidad. Nos vamos viendo y viviendo como seres en el mundo con los demás, a través de nuestro cuerpo... sexuado, con nuestros modos y maneras, cada uno en una situación y con una historia absolutamente personal ((!) (No olvidéis esto, sin enjuiciar, aprended para COMPRENDER)


4. Erótica: No es un instinto ni una tendencia, sino un modo de expresarse como sexuado. Son muchos y muy variados los modos, matices y peculiaridades, lo que supone luego comportamientos, gestos, gustos, caprichos etc. muy diversos. El reconocimiento de éstos, en su contexto y en sus coordenadas nos ofrecerá la posibilidad de un cultivo de la ERÓTICA con modos más humanizantes

 

APRENDIENDO A AMAR

Sí, todos necesitamos aprender a amar. La falta de preparación adecuada para amarse en el matrimonio, dicen, es la mejor preparación para el divorcio. Se necesitan ciertos conocimientos y aprendizajes en el amor.

Hay leyes por las que se rige el corazón humano y necesitamos conocerlas, porque cada uno es hijos de su padre y de su madre (todos tenemos nuestra historia personal!!); porque cada pareja es única; porque cada ley no siempre se cumple al 100% en cada sujeto; porque, sin exagerar, existen diferencias entre el varón y la mujer y necesitamos conocer estas diferencias y aceptarlas para llegar a un amor adulto; necesitamos amar al otro de manera adulta y por sí mismo, y no como si fuera únicamente un objeto que nos proporciona placer.

Amar de forma adulta supone conocer los tres puentes por los que vamos a transitar como pareja: el cuerpo, el corazón y la mente con sus expectativas (dos cuerpos complementarios, pero diferentes; dos corazones, con modo de reacción diferente; dos mentes, cada una con sus expectativas y sus ideales). El Dr. Assailly afirma que para amar de forma madura <<hay que dar lo mejor de sí,(no sólo el cuerpo); de la mejor forma (ello exige conocer al otro para saber lo que espera de mí), de tal suerte que el otro se sienta inducido a dar también lo mejor de sí mismo>>.

 

LAS GRANDES LEYES DEL CORAZÓN:

 

Prioridad del corazón en la mujer y prioridad del cuerpo en el varón

Algo que todo varón debe tener muy claro es que por muy bonita, atractiva, exuberante, bella y luminosa que sea su chica... y es todo eso y más, ella, en su intimidad en su ser más profundo, se siente y se te ofrece como un corazón amantísimo y deseoso de un amor tan grande como el suyo. Cuando esto es así <<virginalmente>>, no tema el varón, el cuerpo de su compañera irá reaccionando hasta la vibración y la explosión total, siempre que ella se sienta amada. La entrega completa de la mujer se da siempre que se sienta amada de verdad, pero en principio ella es más sentimiento que carne, en el sentido de que esa es la línea de prioridad reactiva.

El cuerpo (la atracción física y la vibración) en el varón se impone prioritariamente al corazón. Su primera reacción es corporal ((y de qué manera!!), pero después, si es adecuadamente llevado por su compañera, aparecerán sus sentimientos, sus emociones ((que vaya si los tiene, aunque muy ocultos!!) Su primera manifestación amorosa parece más carnal que sentimental, pero eso no es malo es su forma de reaccionar. No es que sólo piense en AESO@, ES QUE su tarjeta de visita, explosiva y a flor de piel para manifestar el AMOR QUE SIENTE hacia su amada compañera, es su cuerpo espléndido, vigoroso y fuerte.

Cuando una pareja no entiende esto: el varón puede sentirse profundamente decepcionado ante una mujer que no ama corporalmente. E igualmente, la mujer puede caer en la desilusión ante un varón que ella juzga, equivocadamente, como solo capaz de pensar en la relación física.

Leyes del desfase y la diferencia

El varón es muy lento a la hora de aceptar ideas nuevas que no estaban dentro de sus esquemas mentales. Esa misma lentitud, pero en el área del corazón, se da en la mujer. Ésta deberá tener paciencia para convencer a su compañero, de algo que para ella resulta evidente, pero que él no acaba de ver. Él ha de saber que el corazón de su esposa reacciona lentamente, como una locomotora de vapor, pero una vez que coge velocidad, cuesta pararla, puede agotarle a él y ella <<sigue y sigue... como las pilas de duracel>> (En la reacción física orgásmica y en la reacción de las diferentes emociones que recibe a lo largo de la convivencia). A la mujer le gusta el tiempo de preparación, le gustan los detallitos, le fastidian las prisas (aquí te cojo, aquí te mato!). El varón, tras una disputa mañanera, se va al trabajo y se olvida de lo pasado, pero su esposa se pasa rumiando palabra por palabra, gesto por gesto, tono por tono... y eso lo va a manifestar con el gesto al recibirlo al mediodía a la hora de comer. Su marido, que ya se olvidó de lo sucedido, no va a entender nada y ella no va a entender que su marido haya olvidado aquello que a ella le ha hecho daño. Y es que sus emociones son duraderas y necesitan desahogarse, hablando o llorando, abrazada a su marido, por más que a éste le pueda fastidiar esa postura... Cada uno es como es y necesita lo que necesita, y no proporcionárselo, es crear innecesariamente distancias y heridas que dejan cicatrices. No dormirse nunca sin hacer las paces. Pero éstas no consisten sólo en un frío <<perdona, cariño>>. No, abrazos, besos, caricias y amor de entrega total... y nada de dormirse inmediatamente, dándose media vuelta en la cama. No, el caballero debe aguantar sin dormirse, porque la dama sigue muy excitada y es lenta en apagarse, por lo que pide compañía verbal, caricias, ternura, mucha ternura... eso es amor y lo demás <<uso y abuso>> de mal gusto e ignorancia. Por lo tanto, caballeros, nada de prisas, preparen el clima y estén dispuestos no sólo para la cercanía física al cuerpo de sus preciosas esposas, sino también y sobre todo, cercanos a su corazón insaciable y hambriento de ternura viril.

Ley del compartimentaje

El corazón de la joven esposa no tiene compartimentos: es amor absoluto y global hacia su marido, lo demás es periférico. La mujer es un corazón que no puede vivir sin amor, sin amar y sin sentirse amada.

Sin embargo el corazón del marido, hasta del más enamorado, tiene diversos compartimentos, desde los primeros días después del viaje de novios: el trabajo, sus proyectos, su esposa, su tiempo libre, los hijos... y cada cosa tiene su sitio con mayor o menor subrayado en cada momento del día.

Ley de la oreja: la mujer necesita oír, escuchar a su marido decirle que la quiere. Y capta las diferencias de tono de sus mensajes ((No lo olvide, caballero!)

Ley del detalle: toda mujer es detallista y valora los detalles que se tienen o no se tienen con ella (aunque llegue a disimularlo, la falta de detalles, le hace mucho daño)

 

LA GEOGRAFÍA DE LAS ZONAS ERÓGENAS DEL CUERPO HUMANO

La piel humana es el gran órgano de las sensaciones, es cuestión de desplazarse por este hermoso paisaje que es nuestro cuerpo, y acariciarlo con ternura, para que vaya expresando sus reacciones. Es claro que el varón tiene muy centralizada la sensibilidad reactiva en la zona genital, pero está en manos de su compañera despertar la sensibilidad de otras zonas amplias y muy sensibles. Es un aprendizaje mutuo que se han de comunicar para descubrir también y evitar, en lo posible, las zonas que, por la razón que sea, pueden resultar molestas a una parte de la pareja.

 

El cuerpo de la mujer es mucho más rico en sensibilidades repartidas y con una extraordinaria capacidad a la reacción y a la vibración, pero hay que decir que cada mujer tiene sus peculiaridades y sensibilidades más o menos desarrolladas y debe ella comunicárselo a su pareja para que éste sepa lo que le agrada más o lo que, acaso, le desagrada, para evitarlo. Amén de su propio cuerpo, es también muy sensible al contexto, ambiente, clima, preludios, preámbulos, sin prisa ni atropellos. Recuérdelo y no lo olvide nunca el caballero, so pena de convertirse en un atropellador de ilusiones y en un aguafiestas vulgar. Un comportamiento reiterado de este tipo acaba vulgarizando el encuentro amoroso y, lo que es peor, matando el amor.


ATodo es grande para quien sabe verlo grande. Todo es erótico para quien puede apreciar la erótica que en cada parte, en cada zona, en cada órgano, en cada gesto humano se contiene@.

Vuestros cuerpos, obra del Creador, son santos y buenos, dignos de todo respeto, cuidadlos y disfrutad sanamente de ellos, recordando lo que dice la teóloga Regina A. Quinn de Tubinga: <<la sexualidad no es una mercancía, sino un regalo; no es un medio de poder, sino un poder. La corporeidad, constituida solidariamente vincula de este modo la sexualidad a la persona, y vincula a las personas unas con otras; con ello encarna la necesaria resistencia a los dos grandes peligros a los que está expuesta la acción sexual: la alienación y la violencia>>.

(Que vuestras relaciones sean siempre humanas y humanizantes!; servíos el mejor vino en la copa de vuestros cuerpos y brindad con frecuencia por vuestro encuentro, dándole gracias al buen Dios que os ha creado y hecho el uno para el otro. Eso es santo y bueno. Amaos y sed testimonio del amor de Dios y nunca de la violencia, que ni es cristiana ni propia del ser humano civilizado.

León, 4 de enero de 2005 C.B.S.